Saltar al contenido principal
Líneas de ayuda 24/7 911 (emergencias) Locatel 55 5658 1111 No estás sola.
Desapariciones

Buscadoras de Sonora: Cecilia Flores y la red del desierto

Cecilia Flores y las Madres Buscadoras de Sonora han transformado el trabajo de búsqueda en el desierto. Su modelo ha localizado cientos de cuerpos y forzado al Estado a actuar.

Por Valeria Saavedra
Buscadoras de Sonora: Cecilia Flores y la red del desierto

Buscadoras de Sonora: Cecilia Flores y la red del desierto

Publicado el 12 de febrero de 2024 · Categoría: Desapariciones

En el norte mexicano hay desierto. Hay también, desde hace años, una red de mujeres que recorren ese desierto con palas, picos, varillas, mapas dibujados a mano, intuiciones afinadas por el dolor y la práctica. Son las Madres Buscadoras de Sonora, lideradas durante años por Cecilia Patricia Flores Armenta, una de las figuras más visibles del movimiento de buscadoras en México. Su trabajo ha localizado cientos de cuerpos en sitios donde las fiscalías no llegan, ha forzado a las autoridades a reabrir investigaciones que habían cerrado, y ha construido un modelo de búsqueda que se ha replicado en otras entidades.

Sonora entra a 2024 con cifras que lo confirman como uno de los estados con mayor crisis de desapariciones del país. Los registros oficiales apuntan a más de 3,000 personas reportadas como desaparecidas acumuladas, con repuntes anuales que han hecho del estado, junto con Jalisco, Tamaulipas y Veracruz, foco rojo de atención nacional. Y entre todas esas familias dolidas, las buscadoras sostienen el trabajo que el Estado no hace.

Cecilia Flores: la trayectoria

Cecilia Flores comenzó a buscar a su hijo Marco Antonio en 2015, después de que desapareciera junto con un amigo en Bahía de Kino. Como muchas madres mexicanas, Cecilia descubrió que la fiscalía estatal de Sonora no buscaba activamente; archivaba reportes, pedía a las familias que esperaran, sugería que "seguramente está con una novia". Frente a esa inacción, Cecilia se organizó. En 2019 fundó las Madres Buscadoras de Sonora, colectivo que en pocos años pasó de tres integrantes a cientos.

El modelo del colectivo es específico: búsquedas en superficie en zonas remotas del desierto sonorense, articulación con buscadoras de otros estados, comunicación pública sostenida, presencia mediática que ha hecho de Cecilia voz nacional del movimiento. La internacionalización del trabajo —entrevistas con medios de Estados Unidos, Europa, comparecencias ante organismos multilaterales— ha amplificado las exigencias del movimiento más allá de las fronteras mexicanas.

El precio del trabajo

Las buscadoras de Sonora han pagado, también, precios brutales. En 2022, Aranza Ramos y otras madres del colectivo enfrentaron amenazas directas. La propia Cecilia ha reportado seguimientos, intimidación, hostigamiento institucional. La Comisión Nacional de Derechos Humanos y la CIDH emitieron medidas cautelares para varias integrantes. Las medidas, en la práctica, son insuficientes para garantizar protección efectiva en territorios extensos donde el crimen organizado controla rutas y comunidades.

En enero de 2024, Cecilia anunció en redes sociales que sufría un grave problema de salud por el desgaste físico y emocional acumulado. Las redes de apoyo —colectivas mexicanas, organizaciones internacionales, medios solidarios— se activaron. Pero el desgaste es síntoma de algo estructural: el trabajo de búsqueda lo cargan, sin presupuesto sostenido, mujeres que llevan años haciendo lo que el Estado tiene la obligación de hacer.

El modelo replicable

Lo que las Madres Buscadoras de Sonora han construido es ya modelo replicable en otros estados. Sus prácticas:

Búsquedas masivas anunciadas. En lugar de operar clandestinamente, el colectivo publica fechas y lugares de búsqueda. Eso genera presión institucional (la fiscalía estatal frecuentemente envía personal cuando hay convocatoria pública), garantiza protección por presencia mediática, y permite que familias de otros estados se sumen.

Documentación rigurosa de cada hallazgo. Coordenadas, fotografías, descripción de objetos, perfil físico. La información se entrega a fiscalías y se archiva en bases de datos del propio colectivo, lo que permite seguimientos en años posteriores.

Articulación con peritos forenses independientes. Cuando las pruebas oficiales son insuficientes o están contaminadas, el colectivo trabaja con peritos pro bono que puedan dar contraperitajes.

Vocería rotativa. Cecilia es la voz más conocida, pero el colectivo ha entrenado a varias compañeras en manejo de medios. Eso protege contra el riesgo de que el asesinato o desaparición de una sola persona descabece al movimiento.

Lo que esta plataforma seguirá

Sonora será una de las geografías que esta plataforma cubre con atención durante 2024. Cada nuevo hallazgo importante, cada amenaza contra integrantes del colectivo, cada decisión institucional relevante, lo vamos a documentar. La conversación nacional sobre desapariciones no puede ignorar el trabajo de las buscadoras del desierto.

A Cecilia Flores y a todas las Madres Buscadoras de Sonora: gracias. Su trabajo es heroísmo cotidiano. Y la deuda del Estado mexicano con ustedes es enorme.


Si vives violencia o necesitas denunciar de forma anónima, ni-una-mas.mx es un espacio seguro.

Fuentes:

¿Esta historia te resuena?

Puedes compartir tu testimonio o denuncia de forma anónima. No pedimos nombre, correo ni teléfono.

Enviar denuncia anónima →

Lecturas relacionadas