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Acoso

Violencia digital: cifras del primer semestre 2024

El primer semestre de 2024 dejó cifras de ciberacoso, sextorsión y difusión no consentida que confirman a la violencia digital como una de las formas más extendidas de violencia de género.

Por Edith Pastrana
Violencia digital: cifras del primer semestre 2024

Violencia digital: cifras del primer semestre 2024

Publicado el 24 de junio de 2024 · Categoría: Acoso

A mitad de año, las cifras de violencia digital en México confirman una tendencia preocupante: el ciberacoso, la sextorsión, la suplantación de identidad y la difusión no consentida de contenido íntimo siguen creciendo, especialmente entre mujeres jóvenes. El módulo MOCIBA del INEGI, publicado a inicios de 2024 con datos consolidados de 2023, muestra que aproximadamente 17.7 millones de personas mexicanas han experimentado algún tipo de ciberacoso. De ellas, 9.8 millones son mujeres. Para 2024, las cifras preliminares apuntan a un crecimiento sostenido.

Las cifras que importan

Prevalencia general: 23.5% de las personas usuarias de internet de 12 años o más reportan haber experimentado algún tipo de ciberacoso. La cifra para mujeres es ligeramente mayor.

Mujeres jóvenes (18-29 años): aproximadamente 24.2% de prevalencia, ligeramente mayor que el promedio. Es el grupo etario más expuesto.

Tipos más reportados por mujeres:

  • Mensajes ofensivos: 60% de las víctimas
  • Contacto mediante identidades falsas: 52%
  • Acoso sexual digital (insinuaciones, propuestas, envío de material genital no solicitado): 38%
  • Amenazas digitales (físicas, de difusión, de daño a familiares): 29%
  • Acceso no autorizado a cuentas o dispositivos: 18%
  • Difusión de imágenes íntimas sin consentimiento: 8%

Denuncias formales: aproximadamente 9,200 denuncias formales por delitos digitales registradas en lo que va del año, según datos federales. La cifra crece respecto a 2023, lo cual puede ser señal positiva (más víctimas se animan) y al mismo tiempo preocupante (más casos).

El factor electoral

Una dimensión específica de 2024 es la violencia digital política. Durante la campaña presidencial, las dos candidatas (Sheinbaum y Gálvez) enfrentaron ataques digitales coordinados con tono sexista. Pero la violencia digital política no se concentró solo en la presidencia: candidatas a alcaldías, diputaciones locales, senadurías y otros cargos enfrentaron ataques específicos por su género en redes sociales.

El INE registró aproximadamente 400 denuncias por violencia política contra mujeres en razón de género durante el proceso electoral, una proporción significativa relacionada con violencia digital. Las redes feministas advirtieron que la cifra real es mucho mayor: muchas candidatas optan por no denunciar para evitar exposición adicional.

La Ley Olimpia: estado de implementación

A junio de 2024, la Ley Olimpia (que tipifica delitos de violencia digital, especialmente difusión de contenido íntimo no consentido) está vigente en todos los estados, aunque con calidades distintas de implementación. La armonización federal —que entrará plenamente en vigor en enero de 2025— está en proceso legislativo.

Lo que funciona: las víctimas tienen tipo penal específico que pueden invocar. Algunas plataformas (Meta, principalmente) responden a solicitudes judiciales. Las organizaciones de acompañamiento (Defensoras Digitales, Frente Nacional para la Sororidad) tienen capacidad de apoyo.

Lo que falla: capacitación de ministerios públicos sigue siendo desigual. Plataformas como X tardan más en eliminar contenido. Identificación de agresores anónimos sigue siendo lenta. Costos del proceso para víctimas siguen siendo altos.

Los casos que pesan

Algunos patrones específicos que el primer semestre dejó visibles:

Ataques coordinados: redes de cuentas (parcialmente bots, parcialmente humanas) que atacan simultáneamente a una víctima. La velocidad y volumen pueden ser devastadores.

Sextorsión a adolescentes: incremento documentado de casos donde adolescentes reciben amenazas de difusión de contenido íntimo si no pagan o no envían más material. Las víctimas frecuentemente son menores de edad, con consecuencias psicológicas graves.

Suplantación de identidad: cuentas falsas que asumen la identidad de mujeres conocidas para difamar, contactar a contactos personales, o cometer fraudes.

Doxing: difusión pública de información personal (dirección, teléfono, datos familiares) como herramienta de intimidación contra activistas, periodistas o víctimas que han denunciado.

Lo que toca exigir

Una. Capacitación obligatoria en delitos digitales para personal de fiscalías estatales y federales.

Dos. Plazos máximos de respuesta para plataformas digitales en casos de difusión no consentida de contenido íntimo.

Tres. Cooperación internacional reforzada para identificar agresores con cuentas anónimas o ubicadas fuera del país.

Cuatro. Acompañamiento psicológico gratuito y especializado para víctimas de violencia digital.

Cinco. Educación digital en escuelas, con énfasis en consentimiento, manejo de privacidad, identificación de relaciones abusivas online, riesgos de compartir contenido íntimo.

Seis. Protocolos específicos para protección de candidatas y funcionarias víctimas de violencia política digital, con respuesta inmediata del INE.

Lo que las víctimas pueden hacer

Si vives violencia digital:

Documenta con capturas (fecha, hora, URL, nombre de usuario) antes de bloquear o reportar.

Reporta a la plataforma. Si no responde, escala con etiquetas adicionales.

Bloquea después de documentar.

Acude al ministerio público si la situación lo amerita, citando Ley Olimpia.

Contacta a redes especializadas (Defensoras Digitales, Frente Nacional para la Sororidad, Cíborgas Feministas, Luchadoras).

Cuídate emocionalmente: la violencia digital genera trauma real.

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Fuentes:

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